Suelo radiante instalado
Logo reformas Cuenca

Instalación de suelo radiante en Cuenca

Con más de 10 años de experiencia en trabajos de climatización, CuencaReforma representa la opción perfecta para la instalación de suelo radiante en Cuenca. Si quieres climatizar tu vivienda de una forma coherente y responsable, cuenta con nosotros. Para que puedas conocer el precio de la instalación, ponemos a tu disposición nuestro presupuesto gratuito sin compromiso.

¿Qué es el suelo radiante?

Instalación suelo radiante

Antes de comenzar a explicar en que consiste una instalación de suelo radiante, es necesario comentar que a este respecto existen dos tipos de instalaciones: Instalaciones de suelo radiante eléctricas e instalaciones de suelo radiante por agua. Las instalaciones de suelo radiante eléctricas consisten básicamente en calentar la superficie del suelo por medio del calentamiento de un cable eléctrico. Este sistema es muy caro, tanto en su instalación como en su mantenimiento, por lo que en CuencaReforma no realizamos este tipo de instalaciones, ya que creemos que no son útiles para ningún cliente. La instalación de suelo radiante por agua, sin embargo, representa una opción que sí es rentable, y será en la que nos centremos a lo largo de esta explicación.

Instalación de suelo radiante por agua

De forma básica, esta instalación consiste en una red de tuberías que se encontrarán debajo del suelo de nuestra casa, por las cuales circulará agua caliente, que servirá para calentar nuestro hogar. Al estar tan repartidas por la vivienda, hacen que la forma de calefactar sea más eficiente, y por tanto, más rentable que en un radiador eléctrico, cuyo foco de calor estará colocado de forma estática en zonas puntuales de nuestra vivienda.

Para entender este ahorro y esta eficiencia, cabe destacar que en una instalación de suelo radiante frente a una instalación de radiadores clásica, la temperatura puede bajarse de los 50º a los 30º, y con esa temperatura será suficiente para que las tuberías realicen su labor de calefactar la vivienda. Como podéis imaginar, la eficiencia energética que desencadena de este hecho es sustancial, y sin duda nuestro bolsillo y nuestro planeta se harán eco de ello a lo largo de los años.

¿Cómo calentamos el agua?

La forma de calentar el agua en un sistema de suelo radiante no está asociada a un sistema de calentamiento específico. Nosotros, que hemos llevado a cabo ya innumerables veces la instalación de suelo radiante en Cuenca, hemos utilizado diversos medios para llevar a cabo esta labor. Por ejemplo, podemos hacer uso de energía solar, bombas de calor o calderas.

  • Energía solar. Este sistema no debería ser único, sino complementario. Una producción de energía solar nos proporcionará un ahorro sustancial en el consumo eléctrico en los días soleados. Es por ello, que merece la pena, el día que llevemos a cabo nuestra reforma, tener en cuenta este tipo de instalación que nos resultará sin duda beneficiosa.
  • Bomba de calor. Lo que más destaca en este tipo de calentamiento es su alto rendimiento. Además, la instalación de una bomba de calor no precisa de suministro continuo ni almacenamiento de combustibles, por lo que resulta especialmente interesante.
  • Calderas. Podemos hacer uso de calderas de todo tipo, como gas, gasoil, biomasa, etc. Lo único que deberíamos tener en cuenta al elegir un tipo de caldera u otra, serían sus rendimientos. Podemos orientarnos un poco al respecto a través de este enlace.

Suelo refrescante

La instalación de suelo radiante con fines de climatización contra el calor es una tendencia que ha ido creciendo con el tiempo. Nosotros siempre somos claros con nuestros clientes y por el momento siempre les decimos lo mismo: El suelo refrescante no sirve para enfríar tu casa. Para llevar a cabo esta tarea, es mejor que elijar una instalación de aire acondicionado, ya que cada año mejoran su eficicencia y, sin duda, representan la opción más inteligente.

Aunque es cierto que el suelo refrescante ayuda a enfríar la vivienda, su capacidad está muy limítada ya que la temperatura mínima a la que podemos poner el suelo depende del punto de rocío. El punto de rocío se calcula multiplicando la temperatura de nuestra vivienda por la humedad relativa. Si tenemos una temperatura en casa de 26º y una humedad relativa del 60%, el punto de rocío será: 0.6 x 26 = 15,6º. Lo máximo que podremos bajar la temperatura del suelo, para evitar condensaciones, será a 15,6º. Esta temperatura, como podrás imaginar, no tendrá un efecto demasiado sustancial con respecto a la temperatura de nuestra vivienda. Esto hace que este sistema sea más útil especialmente en zonas de humedad baja.

Existen algunas soluciones para hacer que la eficiencia de un suelo refrescante sea la correcta, como la instalación de falcoils de apoyo. Más adelante, escribiremos un artículo sobre el funcionamiento de estos y sus ventajas y desventajas.

 

Ventajas y desventajas del suelo radiante

Suelo radiante Cuenca

Haber llevado a cabo en tantas ocasiones la instalación de suelo radiante en Cuenca y en otras muchas provincias nos otorga un grado de experiencia que nos permite conocer mejor las ventajas y las desventajas de este tipo de sistema de climatización. A continuación se procede a enumerar algunas de las ventajas y las desventajas que más pueden destacarse del suelo radiante.

Ventajas

  1. Reducción drástica del consumo. Como en suelo radiante precisa de una temperatura inferior que los radiadores eléctricos para realizar su labor, el consumo será también menor. Si además, la instalación se combina con sistemas de generación de calor eficientes como la aerotermía o la geotermía, podemos conseguir reducir de forma considerable el consumo de nuestra calefacción.
  2. Alto rendimiento. Si existe una pauta predominante en la que todos los instaladores de climatización coinciden es en el alto rendimiento de las instalaciones de suelo radiante. El sistema de calentamiento por agua que, además, no precisa de grandes movimientos de flujo ni de temperaturas altas, hace que este sistema tenga un rendimiento fantástico.
  3. Combinación con energías renovables. Una instalación de suelo radiante puede realizarse en combinación con fuentes de energía renovables, como paneles solares, que nos permite ahorrar aún más en nuestro consumo y ser respetuosos y cuidadosos con el medio ambiente.
  4. Opción de enfríamiento. Aunque como hemos comentado anteriormente, a día de hoy, el enfriamiento por medio de suelo radiante no es una opción que nos resulte atractiva, cabe mencionar que esa tecnología irá evolucionando con el tiempo y, por tanto, la característica de poder calentar y enfríar el suelo de nuestra vivienda por medio de este sistema es algo que ímplica un valor añadido a considerar.
  5. Ganamos espacio. El suelo radiante está escondido y, por tanto, no ocupa ningún espacio en nuestra vivienda, como si lo hacen los radiadores tradicionales. Esta instalación permitirá que puedas disfrutar de cada metro de tu hogar que, ya de paso, podemos ayudarte a decorar 😉.
  6. Correcto reparto del calor. Mientras que en las instalaciones con radiadores tradicionales el calor se distribuye de forma irregular, siendo mayor en los puntos cercanos a estos y menor al alejarse, en un sistema de calefacción por suelo radiante, el calor estará repartido de forma uniforme por toda la vivienda.

Como puedes ver, la instalación de suelo radiante representa multitud de ventajas a considerar, como son el ahorro, el cuidado del planeta y un mayor confort. Sin embargo, como cualquier tipo de instalación, no solo en climatización, si no en todos los ámbitos, hay desventajas que también deben ser consideradas.

Desventajas

  1. Precio. Es cierto que la instalación la amortizarás sobradamente a lo largo de los años, pero no hay duda que en comparación con una instalación clásica con radiadores, los costes de instalación del suelo radiante son mayores.
  2. No lo instales para los fines de semana. El suelo térmico o radiante es un sistema que tiene una inercia alta, ya que requiere de calentar (o enfríar) toda la masa que hay sobre la superficie. Esto presenta una ventaja en el caso de viviendas de uso continuo, pero, si el uso de la vivienda es puramente vacacional o para los fines de semana, la amortización económica de este sistema será sin duda más lenta y, por ende, menos interesante para tu bolsillo.
  3. Suelo refrescante… Ya lo he mencionado en este artículo, el suelo refrescante por medio de suelo térmico o radiante no resulta interesante por el momento. Eso no quiere decir que con el tiempo, el precio de los falcoils se reduzca y la tecnología avance favoreciendo este modelo, pero por el momento no resulta una opción atractiva, especialmente si resides en zonas de humedad relativa alta.
  4. Instalación compleja. Este tipo de instalación no debe llevarse a cabo por personal que no este debidamente cualificado. La instalación o reparación de este sistema no es ni barata ni sencilla, y por ello, debe hacerse de menos de profesionales que sepan lo que hacen.

¿Cómo instalar suelo radiante?

Como instalar suelo radiante

Como hemos mencionado en el apartado anterior, la instalación de suelo radiante debe llevarse a cabo por profesionales. No obstante, para que puedas conocer más a detalle como realizamos nuestras instalaciones y en que consiste todo el proceso, te lo explicamos paso por paso.

Acondicionar la superficie del suelo

Uno de los factores que deben tenerse muy en cuenta en este tipo de instalaciones es contar con un suelo perfectamente nivelado. Los desniveles pueden acarrear serias consecuencias en las instalaciones de suelo térmico y, por ende, no deben pasarse por alto. Además, con el fin de prevenir las tensiones producidas por la dilatación y la contracción del suelo, es conveniente colocar una banda perimetral que actúe como un rodapie, protegiendo la instalación.

Como el suelo es un lugar en el que pueden presentarse humedades, colocar un film o cualquier tipo de material aíslante puede ayudar también a proteger correctamente la instalación.

Cuando la instalación se lleve a cabo en zonas de humedad, como baños y cocinas, conviene además rodear los desagües, con el fin de evitar puentes térmicos y problemas derivados de la humedad.

Instalación de los colectores

El siguiente paso debe consistir en instalar correctamente los colectores que conectarán el suelo radiante con la caldera o con el sistema de generación de calor que hayamos propuesto. La instalación de los colectores puede llevarse a cabo en el lugar que se prefiera (empotrado en tabique, armarios, etc). Pero es necesario que el lugar donde se coloquen sea accesible, ya que el suelo térmico necesitará ser purgado con el tiempo, y complicar los accesos no hará si no entorpecer estas tareas de mantenimiento.

Colocar el panel aísltante

Una vez que tenemos los colectores correctamente instalados, es el momento de colocar los paneles o placas aíslantes. A la hora de llevar a cabo esta labor debe asegurarse de que las juntas quedan totalmente cerradas, ya que de esta manera evitará posibles puentes térmicos a la hora de añadir el mortero.

Instalación de las tuberías

Sobre las propias placas de aíslamiento, debe proceder a instalar las tuberías. Lo normal es que la morfología de las propias placas permita la instalación de las tuberías de forma sencilla, pero en el caso de que se vaya a hacer uso de placas planas, deberá hacer uso de grapas que le ayuden a fijar los tubos.

La distancia entre los tubos es algo que debe ser calculado por un profesional, que haga previamente un estudio térmico de su caso. Algunos de los aspectos que deben tenerse en cuenta a este respecto pueden ser la orientación (más frío en habitaciones orientadas al norte), los puntos en los que se vaya a perder más calor (zonas cercanas a puertas o ventanas) y el uso que se vaya a hacer de las zonas (los pasillos no suelen ser zonas de larga estancia).

Comprobación de la instalación

En CuencaReforma hemos llevado a cabo ya innumerables instalaciones de suelo radiante en Cuenca y en otras muchas provincias, y siempre destamacos la importancia de realizar una correcta comprobación de la instalación. Una vez que echemos el mortero, los trabajos de mantenimiento y reparación serán más caros, por lo que conviene asegurarse antes de que todos los puntos de la instalación trabjan a la temperatura que habíamos previsto.

Vierte el mortero

Una vez hemos realizado todos los pasos anteriores, podemos proceder a verter el mortero sobre la instalación. Normalmente se debe dejar un espesor de unos 5cm, dependiendo de la instalación y las recomendaciones del fabricante. Para este paso, aconsejamos hacer uso de mortero autonivelante, que facilite la colocación posterior del suelo y no provoque resistencias térmicas ni otros problemas derivados.

Espero que con este artículo conozcas un poco más sobre el suelo radiante, en que consiste, sus ventajas y sus deventajas y como se realizan las instalaciones. Este modelo representa una forma económica y responsable de climatizar nuestra vivienda, por lo que debe ser considerada, especialmente si vamos a realizar la reforma de nuestra casa o local.

En CuencaReforma nos encantaría ayudarte con tu instalación, por ello, para que puedas orientarte sobre el precio, ponemos a tu disposición nuestro presupuesto gratuito sin compromiso.

Pide tu presupuesto sin compromiso

Call Now Button

Página creada por PáginasWebCuenca

Todos los Derechos Reservados 2020 ©

Ponemos a su disposición nuestra Política de privacidad y nuestra Política de Cookies